(31.07.2018)    

Un juzgado anula una sanción de 6 meses de cierre impuesta a una discoteca de Barcelona al entender que no es cierto que se permitiera el consumo de drogas en su interior

Spain Nightlife sigue con su política de ir un paso por delante de la normativa y apuesta por la implementación de mecanismos de prevención de conductas ilícitas

El Juzgado Contencioso Administrativo número 10 de Barcelona ha dictado una sentencia por la que declara la nulidad de pleno derecho de una resolución dictada por el Ayuntamiento de Barcelona por la que se sancionaba a la conocida discoteca Up & Down de la ciudad condal(local asociado a Spain Nightlife) por, supuestamente, permitir el consumo y tráfico de drogas en su interior. 
 
Los hechos se remontan a fecha 26 de Noviembre de 2016, cuando varios efectivos de la Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d'Esquadra realizaron una inspección en el local y levantaron acta, entre otros motivos, por una presunta infracción consistente en tolerar actividades ilícitas o ilegales como el consumo de drogas o sustancias tóxicas y el tráfico de estupefacientes o no poner la diligencia necesaria a la hora de impedirlas.
 
Precisamente, tal y como recalca la sentencia, el instructor del expediente sancionador, al redactar el pliego de cargos acusó al local de "tolerar el consumo de droga en el interior del local".
 
Según las actas levantadas por la Guardia Urbana y Mossos d'Esquadra, el día de los hechos se detectó la presencia de 8 clientes que llevaban en los bolsillos de los pantalones, chaquetas, bolsos y estuches de gafas diversas sustancias estupefacientes que, después de los correspondiente análisis químicos fueron identificados como cocaína, hachís, cannabis o marihuana. Así las cosas, a pesar de que en las actas levantadas por los agentes se hacía constar que dichas sustancias se llevaban para su consumo en el interior del local inspeccionado, la realidad es que en el momento de la inspección ninguno de los 8 clientes a los que se les encontró estas sustancias se encontraban consumiendo o traficando con las mismas.
 
El Ayuntamiento de Barcelona siguió manteniendo que la conducta era constitutiva de infracción dado que, a su criterio, la tenencia equivalía a una constatación los responsables del local fueron tolerar o no pusieron la diligencia necesaria a la hora de impedir esta tenencia y que las medidas de control de acceso y de vigilancia de seguridad adoptadas no fueron suficientes para evitar los hechos constatados.
 
No obstante, tal y como pudo acreditar la defensa del local, en el contrato suscrito entre la discoteca y la empresa de seguridad CESIT establecía expresamente que, entre otras tareas, la propiedad del local encargaba expresamente a la misma - a través de dos vigilantes de seguridad de dicha empresa- a adoptar las medidas necesarias aconsejables para la protección de las personas y para evitar la comisión de hechos ilícitos, por lo que quedó acreditado que la discoteca en ningún caso toleró estas acciones, sin que por su parte el Ayuntamiento argumentara qué medidas debería haber adoptado la discoteca para evitar que estos 8 clientes llevaran droga escondida en bolsillos y estuches de gafas (lugares no visibles y ocultos) ni los policías que hacer la inspección preguntaran a los dos vigilantes de seguridad que se encontraban en la discoteca si habían recibido instrucciones de la discoteca para evitar dichas conductas ilícitas.
 
Así las cosas, teniendo en cuenta que los preceptos en base a los que el Ayuntamiento basaba la sanción de 181 días de cierre (Artículo 47 b de la Ley de Espectáculos de Cataluña en relación con el 146 b del Decreto autonómico 112/2010) exigen que quede acreditada la pasividad del local y de sus servicios de vigilancia a la hora de detectar conductas ilícitas y, teniendo en cuenta que la defensa de la discoteca acreditó que el local había adoptado todas las medidas necesarias para evitarlas (dando instrucciones a la empresa de vigilancia a la firma del contrato) sin que el Ayuntamiento acreditara lo contrario ni argumentara qué medidas se deberían haber adoptado, la sentencia determina que la resolución es nulidad de pleno derecho y deja sin efecto la sanción de 181 días de cierre impuesta.
 
Spain Nightlife, nuevamente un paso por delante de la normativa
 
Spain Nightlife, conjuntamente con la Asociación Internacional de Ocio Nocturno (International Nightlife Association) se encuentra ya hace unos meses implementando en diferentes locales del mundo, la Doble Excelencia en ocio nocturno y que contiene un distintivo internacional de seguridad que, entre otros objetivos persigue la prevención de agresiones sexuales, el consumo irresponsable de alcohol pero también el consumo, la posesión y el tráfico de estupefacientes. Así las cosas, los primeros local del mundo en implementar este doble distintivo fueron los 7 locales de la Asociación Frente Marítimo de Barcelona (Pacha Barcelona, Shoko, Carpe Diem Lounge Club, Agua, icebar Barcelona, Bestial y Opium Mar) y posteriormente también la han tramitado el Otto Zutz también de la capital catalana, el Papillon Club de la localidad de Playa de Aro y el local Cavalli Club de Dubai. Actualmente, el local Up & Down, objeto de los hechos que nos ocupan, también se encuentra en fase de implementación de esta doble excelencia en ocio nocturno. 

Entre otras medidas, el distintivo de seguridad internacional exige que el local distinguido disponga de un mecanismo de detección de sustancias estupefacientes (ya sea en formato spray, toallita o similar) en sus accesos, que es el mismo sistema que utiliza la policía en aduanas en el aeropuerto y que da un resultado en décimas de segundo sobre si esa persona ha estado en contacto con drogas u otro contenido de lo que lleva es una sustancia estupefaciente o no. Esta prueba se realiza de manera aleatoria a cierto número de personas y deja del todo claro y patente que el local distinguido hace todo lo posible para evitar que entren drogas en su interior ya que, de otro modo, es imposible detectar estas sustancias cuando se llevan escondidas en lugares no visibles y especialmente en ropa interior ya que los vigilantes no pueden registrar en partes íntimas a los clientes ni detectar un objeto tan diminuto. Asimismo, el local distinguido debe disponer de un cartel, que el distintivo obliga a tener, y que contiene el mensaje siguiente: "Prohibida la posesión, venta y consumo de drogas", dejando claro que en el local no sólo están prohibidos el consumo y la venta de drogas sino también la posesión y, por tanto, entrar con droga en el local. Nos complace acompañaros una imagen del cartel que ya se encuentra expuesto en la discoteca "Up & Down". Hay que tener en cuenta en este aspecto que la normativa de Espectáculos de Cataluña no sanciona la mera posesión de drogas y hay que ir a buscar esta infracción a la Ley Orgánica Estatal 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana.
 
 
Tal y como ha afirmado Joaquim Boadas, secretario general de Spain Nightlife y de la Asociación Internacional de Ocio Nocturno "Con estos mecanismos instaurados, en caso de que se detecte alguien que ha manipulado drogas o que lleve, se le deberá prohibir la entrada o expulsarla del local tal y como contempla la normativa en estos casos. Indirectamente así también evitará la posibilidad de que alguien pueda introducir alguna sustancia estupefaciente en la bebida de otra. En caso de que se niegue a someterse a la prueba, se le debe prohibir la entrada ". Boadas ha aprovechado para denunciar nuevamente "el alto grado de criminalización que sufre nuestro sector ya que, por desgracia, la gente que lleva drogas las lleva también en el metro, en el hotel, por la calle, en un centro comerciale y, a pesar de ello, resulta que es más grave cuando se detecta a alguien que la lleva en una discoteca y se cierra el local 181 días. Ahora sin embargo, con este salto de calidad del sector hacia la excelencia por la vía de la autorregulación y la auto-imposición de mecanismos para evitar incumplimientos normativos que hasta ahora dejaban en nuestro sector en una posición de absoluta indefensión y de culpabilidad objetiva eso se acabó, pues dejamos más claro todavía (por si no lo estaba suficientemente) cuál es la posición de nuestro sector para con las drogas, el acoso sexual, la entrada de armas en los locales, la conducción bajo los efectos del alcohol, entre otros asuntos de protección de nuestros clientes ".

Para más información pueden llamar al teléfono 902.099.500 o bien al 670.703.370.