(22.11.2018)    

Un informe pericial determina que, la agresión que tuvo lugar en una discoteca de Lloret de Mar en agosto de 2017 y que terminó con la vida de un joven italiano, fue inevitable 

La discoteca no contaba con 2 vigilantes de seguridad obligatorios, si bien disponía del doble de controladores de acceso exigidos. Sin embargo, se ha constatado que dicho hecho en nada influyó en el fatal resultado, siendo el único responsable del fatal desenlace el autor de la agresión 

Ayer fue presentado ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Blanes por parte de la representación de Spain Nightlife y Fecasarm (que ejercen de acusación popular) y de la discoteca St Trop de LLoret de Mar (que ejerce de acusación particular) un informe pericial que demuestra que la agresión que se produjo el mes de Agosto de 2017 en la referida discoteca y que terminó con la vida del joven italiano Niccolo Ciatti, fue totalmente inevitable.

Si bien es cierto que la discoteca no contaba con los dos vigilantes de seguridad obligatorios, la misma contaba en el momento de los hechos con 9 controladores de acceso que ejercían las funciones de seguridad (por normativa sólo le correspondía contar con 4). Sin embargo, la prueba pericial ahora aportada a las actuaciones, elaborada por el perito judicial Emilio Bolea López, perito juidial experto en el uso de la fuerza, viene a confirmar que dicho hecho en nada influyó en el fatal resultado y que éste fue inevitable.  

La aportación de dicho informe pericial viene dada por cuanto, al margen de arrojar luz sobre cómo ocurrieron los hechos objetos de investigación y versar sobre aspectos técnicos relativos a los mismos de alto interés, deja claro y patente que fue del todo imposible evitar la agresión que provocó el hecho luctuoso, y ello aunque en ese momento hubiera habido en la sala dos vigilantes de seguridad. El resultado de la prueba pericial  es totalmente fiable ya que se ha realizado utilizando las grabaciones de las cámaras de seguridad del local, la filmación de la agresión por parte de un cliente desde el primer piso del local y además se ha llevado a cabo una reconstrucción de los hechos con público en la sala para conocer si era posible que el personal de seguridad llegara al lugar del incidente antes de que el presunto autor de los hechos propinara la patada mortal a la víctima y si el tiempo invertido fue correcto y diligente. Según el informe pericial, los controladores de acceso tardaron tan solo 12 segundos en llegar a la zona del incidente desde que recibieron el aviso por la emisora interna, por lo que lo hicieron de una forma más que rápida teniendo en cuenta que tuvieron que llegar en “fila india” ya que la sala se encontraba llena de gente, siendo imposible llegar antes ni como vigilante de seguridad ni como controlador de acceso.
 
Por ello, termina el informe pericial aportado concluyendo que el tiempo invertido por los 3 controladores de acceso que llegaron primero al lugar del incidente, desde el momento del aviso (2h 51’ 30’’) hasta la llegada (2h 51’ 42’’) fue pues de 12 segundos, reduciéndose a 6 segundos desde la reacción del 3º, llegando todos a la vez en “fila india” y por la ruta más rápida. Este tiempo hubiese sido invertido de igual forma por cualquier persona sea cual sea su rol profesional: controlador, portero, vigilante de seguridad o incluso policía. Además, la envergadura de los agresores y las técnicas empleadas de impacto implicaron un tiempo efectivo muy corto y muy alta lesividad, siendo que el golpe mortal fue totalmente imprevisible e inevitable así como también imposible de prever o preadivinar que se podría producir  cuando el presunto autor de los hechos accedió al local. Cabe tener en cuenta, además, que tal y como ha quedado acreditado a través de otras fuentes de prueba, el acusado era especialista en lucha libre.
 
Por dicha razón, siendo la agresión que provocó la muerte de Niccolo Ciatti totalmente imprevisible e inevitable y habiendo acudido los controladores de acceso al lugar del incidente12 segundos después de recibir el aviso por el auricular (19 segundos después de ser detectado), y aun así no llegando a tiempo para evitar la misma, cabe decir que la falta de dos vigilantes no influyó en ningún momento en la producción del hecho luctuoso siendo que lo que no pudieron evitar 9 personas (9 controladores de acceso) trabajando en la seguridad del local no lo hubieran evitado las 6 que eran obligatorias (4 controladores y 2 vigilantes de seguridad). Así las cosas pues, el resultado fue totalmente ajeno al rol profesional de los mismos y, por todo ello, queda despejada cualquier duda sobre si la falta de dos vigilantes pudo incidir en el resultado fatal y, por tanto, cabe atribuir la responsabilidad al acusado Rassoul Bissoultanov, único y verdadero responsable del crimen ocurrido – sin perjuicio de su derecho a la presunción de inocencia-.

En último lugar, aprovechamos para informarles que la discoteca St Trop, en su condición de acusación particular comparecida en las actuaciones va a solicitar al acusado una indemnización por los daños y perjuicios que le ha causado a su imagen y reputación. La discoteca, que lleva 56 años abierta al público, nunca había registrado un incidente de este calibre y, por ello, va a accionar también civilmente contra el acusado. Por otra parte, con el fin de demostrar una vez más su compromiso con la seguridad, la discoteca St Trop ha implementado recientemente un distintivo internacional de seguridad específico para el sector del ocio nocturno que promueve la Asociación Internacional de Ocio Nocturno y que lleva por nombre International Nightlife Safety Certified (INSC)

Para más información pueden llamar al teléfono 902.099.500 o al 670.703.370 o bien enviar un e-mail a info@spain-nightlife.es.