(06.06.2017)    

¿Cuándo se convirtió Barcelona en la meca de las despedidas de soltero?

Empresas pirata venden 'la última fiesta' en la capital autonómica arrasando con la calidad y la convivencia

¿Cuándo se convirtió Barcelona en una de las capitales europeas para las despedidas de soltero? El sector alerta de un auge de empresas pirata internacionales que ofrecen la última fiesta sin importarles la calidad ni la convivencia en la ciudad.

El último capítulo de este fenómeno se vivió el pasado fin de semana en el barrio de la Barceloneta. Vecinos de la zona difundieron la imagen de un turista ataviado con un mankini en plena farra antes de pasar por la vicaría.

"'Calientan' en el barrio antes de salir"

Preguntado por Crónica Global, Òscar Domènech, portavoz de Barceloneta diu Prou, ve este problema como "recurrente". Según él, "los grupos bajan a las discotecas de la playa y se emborrachan por el camino. ¿Qué significa ello? Ruidos, peleas, desnudos en la calle y muchas más cosas", lamenta. 

La empresa especializada más antigua de Europa en este campo, La Última Farra, no está entre las culpables. "Nosotros lo hacemos todo bajo control. El cliente firma un documento legal de buen comportamiento y ponemos a un coordinador siempre con el grupo. Si se incumple el contrato, la despedida queda anulada automáticamente", explica Carlos Morales, gerente de la firma nacida en 1992.

"Han aparecido empresas, o páginas web que no son ni empresas, que dejan a los grupos a su libre albedrío. No controlan nada y claro, generan incivismo y otros problemas", agrega el empresario.

"No respetan nada"

Sin citarlos, el sector se queja de firmas como Pissup Tours (con sede en Suiza), BCN Events & Crawls (sin sede conocida) o la británica Last Night of Freedom, entre muchas otras.

"Son sociedades que organizan fines de semana de desmadre. Pero, ¿cuidan a los proveedores y el entorno? Nosotros sí lo hacemos", explican desde Despedidas Soltera Barcelona, una de las rivales locales.

"Han medrado al calor de la popularidad de la ciudad como destino turístico. Pero es importante trabajar, y bien, con restaurantes, discotecas y actores y actrices: hacerlo de una manera profesional", explica un portavoz de la enseña.

De lo contrario, ¿qué pasa? "Ocurre que llegan firmas internacionales sin garantía alguna ni conocimiento del tejido empresarial ni vecinal. Sueltan a los grupos y nadie se hace responsable", lamenta Joaquim Boadas, secretario general de la patronal de ocio nocturno Fecasarm.

Un mal negocio

El propio Boadas subraya que este negocio es "pan para hoy y hambre para mañana" para los clubes. "Quedó claro en el primer congreso de ocio nocturno celebrado recientemente en Sevilla: quien se dedique a esto, está condenado a la muerte", asevera.

El también abogado repite la opinión verbalizada entonces por el director general de Turismo de la Comunidad de Madrid, Carlos Chaguaceda. "Es una actividad que desprestigia a los locales y les hace perder clientes a largo plazo, porque impacta sobre la calidad".

¿Qué política sigue pues la patronal con este negocio? "A nuestros asociados les recomendamos no trabajar este segmento y usar el derecho de admisión con uno de sus supuestos: vetar las despedidas con el argumento de que generan molestias al resto de clientes. Y es que generalmente las causan", remacha el directivo.

"Lo último para un destino en tensión"

En cuanto a marca, el segmento de las despedidas internacionales tampoco aporta valor. "Algunos subdestinos sí están preparados para ello: Magaluf en Malllorca y similares. Aquí, este negocio choca con la convivencia vecinal: no hay zona de fiesta segregada del tejido urbano", razona Pablo Díaz, profesor de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

"Las despedidas resultan un problema en la medida en la que son muy ruidosas y visibles en la calle. Visibilizan un problema latente de saturación turística en la ciudad, y ello genera tensión", continúa Díaz.

El también experto en turismo sostenible indica que "instituciones y gestores del destino no deberían promover este producto si la ciudad no está preparada para ello. ¿Lo está Barcelona?", se pregunta.

Fuente:http://cronicaglobal.elespanol.com